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Cómo saber si una comunidad es buena para ti
Preguntas que conviene hacerse sobre los grupos a los que quieres unirte



En la edición de hoy vengo a decirte algo que no todos quieren oír: no toda comunidad te conviene.
Es fácil decirlo y difícil verlo desde adentro, porque el grupo equivocado casi nunca se siente equivocado al principio.
Esto pasa muchísimo en los negocios.
"Únete a nuestra comunidad" es hoy una de las invitaciones más comunes que existen: desde grupos de networking hasta membresías de pago y "oportunidades" que prometen que ya no tendrás que construir en soledad.
Algunas son de verdad...
Otras son una venta disfrazada con cara amable…
Y otras ni siquiera son amables, son directamente una estafa:
"No somos una empresa, somos una familia." "Invierte en ti. Tu red de contactos es tu patrimonio." "Deja de construir en soledad."
¡Un grupo que me invitó a unirme me pedía $11,000 (¡pagados por adelantado!) por un año de asesoría financiera!
Soy Cindy, fundadora de R.O.S.C.A. Money Circle, y a mi propio negocio le exijo lo mismo. No le cobró ni un centavo a nuestra comunidad. Gano dinero con patrocinadores corporativos, no con mi gente. Querer comunidad no es una debilidad. La respuesta a una mala comunidad nunca es quedarte sin comunidad.

🌶 Por qué la necesidad de pertenecer es lo que más fácil se puede explotar de nosotros
🌶 Las cuatro preguntas que distinguen una comunidad real de una falsa
🌶 Cómo construir una a propósito, y dónde encaja un círculo de ahorro
🌶 Encontrar a tu gente, poco a poco
Pertenecer es lo más explotable que tenemos
Algunas de las personas que te ofrecen una pertenencia barata no son ni amigos ni comunidad.
Son reclutadores.
Buscan a personas en transición: recién llegadas a una ciudad, que acaban de terminar una relación, que están de duelo, sin dinero, o que a los dieciocho años están a cientos de millas de casa. Alguien que ya tiene a su gente es difícil de reclutar. Alguien que no tiene a nadie aceptará casi cualquier condición.
Crean cercanía de dos maneras: 1) te hacen pagar por ella, así que mientras más das, más "perteneces"; o 2) te unen contra un enemigo, porque nada junta más rápido a la gente que un blanco en común…
De cualquier forma, el vínculo depende de lo que haces por ellos, no de quién eres.
La mayoría pasamos por temporadas vulnerables: ser la primera persona de la familia en llegar a la universidad, empezar de cero en un país nuevo, mudarte por trabajo y dejar atrás tu red. Siempre habrá quien esté listo para aprovecharse de eso.
Y, por desgracia, también pasa en los negocios.
Una de las primeras conferencias a las que asistí y en las que hablé como fundadora me costó muchísimo dinero. Yo era nueva en el mundo de la tecnología y supuse que eso era normal. No lo era. Era un evento de "paga para participar", y nunca volveré a hacer uno.
Pero me llevé algo valioso:
Además de las lecciones aprendidas, conocí a su directora de marketing, y más tarde contraté a su equipo. Siguen conmigo hasta hoy.
Los negocios son los negocios.

Las cuatro preguntas que debes hacerte
Úsalas con cualquier comunidad nueva: una iglesia, una oportunidad de negocio, un círculo de ahorro, o un grupo de amistades nuevas que de repente se interesan muchísimo en ti.
1. ¿Existe sin ti, no te necesita para crecer? Una comunidad real está hecha de personas que ya forman parte de la vida de las demás. Algunos grupos necesitan un flujo constante de miembros nuevos para sobrevivir. Si alguien te presiona con urgencia para que te unas, pregúntate qué gana esa persona con que lo hagas.
2. ¿Alguien gana dinero con tu participación? En una tanda, sacas lo que pusiste. Cuando alguien se queda con una comisión por organizarla, ya no es una tanda. Es un negocio del que nunca aceptaste ser cliente. El dinero no es una señal de alerta en sí mismo, pero el dinero escondido sí.
3. ¿Puedes decir que no? Falta a un evento. Rechaza una petición. Un grupo sano apenas lo notará. Uno quizá responda con silencio, con exclusión o con un sermón sobre tu "compromiso". La forma en que un grupo reacciona a tu límite te muestra en qué te has metido.
4. ¿Le suma valor a tu vida? La comunidad de verdad te suma gente. Una dañina te la va restando poco a poco, hasta que todas las personas que tienen están dentro de ella. Si tu mundo se ha hecho más pequeño desde que entraste, ahí tienes tu respuesta.

Cómo construir comunidad a propósito
La comunidad real no se compra ni se gana. Crece cuando la gente sigue apareciendo para los demás, sin llevar la cuenta.
Empieza por quienes ya tienes cerca. Una clase, un trabajo, tu vecindario, una iglesia que tú elegiste. La cercanía hace la mitad del trabajo, porque verás a estas personas mañana y pasado mañana.
Aparece en pequeño, y seguido. Un mensaje, un café, un aventón, acordarte del nombre de alguien. La pertenencia se construye en los momentos cotidianos, no en los grandes gestos.
Interésate por la persona, no por lo que puede darte. Pregunta por su vida, no por su utilidad. Pertenecer es que te valoren por quien eres y valorar a los demás de la misma manera.
Que quedarse sea gratis. Nadie debería tener que pagar o aparentar para seguir siendo bienvenido. Si alguien pasa por una temporada en la que no puede aportar, sigue siendo parte de ustedes. Esa es la prueba.
Ve a la velocidad de la confianza. Si la cercanía llega de la noche a la mañana, baja el ritmo. Que te conozcan toma tiempo. Alguien que te ha observado unas cuantas semanas todavía no puede quererte; solo puede querer la idea que tiene de ti, o lo que podrías aportar. Aclaro: la cercanía rápida no siempre es una trampa. Hay gente que simplemente es cálida y recibe con los brazos abiertos. Pero una avalancha repentina de atención, con un "ya eres de la familia" en la primera semana, merece que te detengas a pensar.
Las comunidades más fuertes no preguntan qué puedes dar. Notan cuando faltas.

Encontrar a tu gente, poco a poco
No tienes que desconfiar de todo el mundo. La respuesta a una mala comunidad nunca es ninguna comunidad. Es una mejor.
Si eres nuevo en un lugar, estás empezando de cero o simplemente te sientes solo ahora, busca gente alrededor de algo real: una clase, un equipo, un trabajo, un grupo de estudio, una iglesia que tú elegiste, un círculo de ahorro con tres personas a las que de verdad conoces.
Será más lento. No vas a tener cincuenta amigos instantáneos en la primera semana, y está bien. La cercanía que se construye a la velocidad de conocer a alguien es la que aguanta cuando las cosas se ponen difíciles.
La calidez es buena señal. La calidez que llega con precio, con fecha límite o con la exigencia de que te comprometas ya mismo merece una pausa.

💬 En la comunidad
Aplica las cuatro preguntas a un grupo del que formes parte, el que sea. Luego ven y cuéntanos lo que encontraste.
Tenemos especial curiosidad por los que pasaron la prueba. Las buenas comunidades son más difíciles de describir que las malas.


En 2012, Claudia Espinosa inició un programa piloto en NYU llamado Latinas on the Verge of Excellence (Latinas al Borde de la Excelencia). Para el otoño de ese año ya tenía casa en The Young Women's Leadership School of East Harlem.
Catorce años después, L.O.V.E. ha reunido a más de 300 mentores y mentores voluntarios, ha llegado a más de 100 escuelas en Queens, Brooklyn, el Bronx y Manhattan, y ha trabajado con más de 4,000 jóvenes. Es la única organización sin fines de lucro de la ciudad de Nueva York fundada específicamente para apoyar a jóvenes latinas.
Aquí viene lo que vale la pena notar. Los mentores son estudiantes universitarios. La mayoría son latinas. Y la mayoría son estudiantes de primera generación, también de la ciudad de Nueva York.
Eso no es una decisión personal, es todo el modelo. Claudia construyó el programa sobre la experiencia vivida en común, porque una niña de trece años no necesita consejos de alguien que nunca ha estado donde ella está. Necesita ver a alguien cuatro años adelante que salió de su misma cuadra.
Piensa en lo que eso significa frente a las cuatro preguntas. Nadie lucra. Nadie es reclutado. Los mentores ya vivían en ese mundo. Y las chicas que pasan por el programa salen con más gente en su vida, no con menos.
Así se ve la versión real. Toma catorce años en lugar de una semana de reclutamiento, y no deja a nadie caminando sola a casa a las nueve de la noche.
Esa es la energía con la que corre R.O.S.C.A.
👉 Conoce a L.O.V.E. aquí: lovementoring.org/ https://www.lovementoring.org/l-o-v-e-founder

The One and the Ninety-Nine
En The One and the Ninety-Nine, Luke Burgis explora cómo encontrar a tu gente sin perderte a ti mismo dentro del grupo, un buen complemento para las cuatro preguntas de esta semana

Una Última Palabra para Mis Metiches
Durante mucho tiempo me consideré una loba solitaria.
Después de suficientes malas experiencias con "comunidades", me volví recelosa, sobre todo de las que dicen preocuparse por ti pero en realidad solo quieren tu dinero.
En los negocios, ese recelo puede parecer sentido común.
Pero ser cautelosa no es lo mismo que no necesitar a nadie. Querer comunidad no es una tontería. Es una de las cosas más humanas que hay. Mi cautela nunca fue por querer gente a mi alrededor. Fue por no querer que me usaran.
Eso es lo que es una buena tanda. Los colegas indicados. Las amistades indicadas.
Y es lo que estamos construyendo en R.O.S.C.A.: sin presión, sin cuotas y sin que nadie use a nadie. Solo un lugar para crecer juntos, de verdad…
Porque nunca estuvimos hechos para vivir la vida solos. Solo tenemos que elegir con quién la vivimos.
Con cariño,
Cindy 💗
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